Intervención conmemorativa en Londres 38

Las obras e iniciativas de reparación simbólica contribuyen a los procesos de construcción social de la memoria colectiva, así como al fomento de una cultura de respeto a los derechos humanos en Chile. Por ello, el Colectivo Londres 38 se ha propuesto la construcción de un monumento público consistente en una intervención conmemorativa en la fachada del inmueble y en una zona de la calle Londres. Esta constituye una forma de reparación simbólica que contribuirá a perpetuar la memoria de los detenidos desaparecidos y/o ejecutados en ese recinto, y a promover formas verdaderamente democráticas de convivencia.

09 de julio de 2019

La presente propuesta es parte del proyecto elaborado por los arquitectos Macarena Paz Silva Bustón, Fernanda Rojas Vallejos, Heike Höpfner y Pablo Moraga, a partir de un conjunto de requerimientos definidos por el Colectivo Londres 38.

Desde la desaparición

Existe un gran volumen de información disponible que demuestra que el inmueble situado en la calle Londres Nº 38 fue un recinto clandestino de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) destinado al secuestro, tortura, desaparición y/o ejecución de detenidos políticos, que funcionó desde septiembre de 1973 y hasta septiembre de 1974.

Se ha establecido que ahí se inició la práctica, en su forma sistemática, de secuestro y tortura seguida de la desaparición y/o ejecución de prisioneros políticos. Durante el período que operó la DINA en Londres 38, dicha práctica significó la desaparición y/o ejecución de 96 personas, 83 hombres y 13 mujeres, dos de las cuales estaban embarazadas.

A pesar que las autoridades de la época lo negaron sistemáticamente, su utilización como recinto clandestino de la DINA ha sido plenamente establecida por las declaraciones de centenares de detenidos sobrevivientes, las que constan en numerosos procesos judiciales. Por esa razón, tanto el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig, 1991), como el Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech, 2004) han identificado el inmueble como el primero y más importante de los recintos clandestinos utilizados por la DINA en su acción represiva en la Región Metropolitana durante el primer año de la dictadura militar.

Todo esto sucedió en pleno centro de la ciudad, a escasas cuadras del Palacio de la Moneda y del edificio Diego Portales, entonces sede del gobierno-, de los Ministerios, de los Tribunales de Justicia, del edificio de La Bolsa de Comercio y del Club de La Unión. En las inmediaciones de la Iglesia de San Francisco y de un numeroso conjunto de locales comerciales, restaurantes y hoteles. Es decir, en medio de la vida cotidiana de miles de personas que, día a día, convivían con el horror.

Sin embargo, la ciudad y los espacios urbanos, en tanto soporte y registro de la historia y la memoria colectiva, no dan cuenta de estos hechos. Específicamente, en la ciudad de Santiago no se ha llevado a cabo una identificación, reconocimiento y rescate sistemático de los lugares e inmuebles relevantes desde el punto de vista de la historia de la represión política desatada por la dictadura. La ciudad se mantiene, hasta ahora, en silencio.

Más aún, en muchos casos ha habido una voluntad deliberada de borrar toda huella material y tangible que pudiese aportar pruebas a investigaciones posteriores o estimular el recuerdo de los hechos en sus protagonistas y víctimas.

La condición de desaparición

A partir de esta comprobación es que se plantea que el proceso de diseño de un proyecto de arquitectura sobre cualquier lugar que haya sido escenario de esta historia, debe reconocer, desde el inicio, su condición de desaparecido.

En efecto, en Chile, los centros de detención y tortura, como objetos arquitectónicos, han sido hechos desaparecer deliberadamente a través de diversas acciones tales como simulación, aislamiento, demolición, ocultamiento, apropiación y desconocimiento a fin de eliminarlos también del mapa de la memoria colectiva.

A modo de ejemplo se puede señalar la suerte corrida por algunos inmuebles significativos:

Objetivos del Proyecto

La propuesta de intervención conmemorativa se inscribe en el marco de las Propuestas de reparación descritas en el punto B. Recomendaciones de reivindicación y reparación simbólica, de la cuarta parte del Informe Rettig. En dicho texto se señala la necesidad de "que proliferen iniciativas de reparación en cada punto del país y en cada ámbito en que se desenvuelve la vida social (...) Sería de esperar que en el plazo más prudente, la autoridad tenga a bien disponer las medidas y recursos necesarios para dar lugar a proyectos culturales y simbólicos destinados a reivindicar la memoria de las victimas en forma individual y colectiva, estableciendo nuevas bases para la convivencia social y una cultura más cuidadosa y respetuosa de los derechos humanos, que nos asegure que actos violatorios de tanta gravedad para la vida no serán cometidos en el futuro"

Entre las sugerencias específicas formuladas por el Informe se establece que se aspira a que las expresiones de reparación sean públicas y de alcance nacional, pero que, al mismo tiempo, se expresen las realidades locales. Igualmente, entre los objetivos está la "reivindicación del buen nombre y la dignidad de cada víctima, que su nombre completo se perpetúe y sea conocido por las futuras generaciones y así sirva de enseñanza y de reafirmación del valor de la vida".

Las razones que fundamentaron la declaratoria como Monumento Histórico de este inmueble, justifican, igualmente, la realización de una intervención de carácter conmemorativo, entre cuyos objetivos cabe señalar los siguientes:

a) Contribuir al fortalecimiento de una cultura respetuosa de los derechos humanos, mediante un conjunto de acciones de rescate, reapropiación y difusión de la memoria asociada al inmueble de Londres 38.

b) Rescatar la memoria de los detenidos desaparecidos y ejecutados que permanecieron detenidos en dicho inmueble.

c) Poner de manifiesto el carácter de la represión desplegada por la dictadura, así como el rol del recinto de Londres 38 como uno de los más importantes centros de detención, tortura y exterminio de detenidos políticos, y el único de la Región metropolitana que no ha sido destruido.

d) Denunciar las huellas del ocultamiento y simulación a través de las cuales se pretendió instaurar la impunidad y condenar al olvido los crímenes.

La reaparición. El acto de memoria

Es un objetivo de este proyecto contribuir a la elaboración de la memoria colectiva a través de tres procesos principales:

La designación arquitectónica

A través de la recuperación de los elementos principales del inmueble, que definen su identidad como centro de detención y tortura, y su conversión en unidades generadoras del proyecto, se busca restituir la identidad y la memoria asociada a este sitio.

El Proyecto: Hacia la territorialización, designación y colonización

El ESPACIO CULTURAL E HISTÓRICO, las consideraciones contextuales.

El proyecto está concebido a partir del núcleo urbano de cultura, historia y memoria que constituye la zona típica del Barrio París- Londres. Este carácter se manifiesta a través de las siguientes cualidades:

Condiciones de habitabilidad:
a) La escala del lugar, distinta al resto del centro es especialmente adecuada para el tránsito peatonal que resulta favorecido también por las características arquitectónicas.
b) La velocidad en el espacio, muy próximo a la vertiginosa Alameda pero, al mismo tiempo, distante en tanto se ofrece como una detención en el centro de Santiago.

Condiciones o valores urbano-culturales:
a) Zona Típica por su aporte arquitectónico, histórico y urbano.
b) Equipamiento - cafés, pequeñas tiendas, hoteles- que promueven la relación con el peatón
c) Presencia del inmueble Londres 38 asociado a una parte significativa de la historia y la memoria nacional.

Por estas condiciones se propone la consolidación oficial del lugar como paseo histórico-cultural, de tránsito exclusivamente peatonal.

LAS UNIDADES GENERADORAS DE MEMORIA

A través del análisis de testimonios, fotografías y datos sobre el inmueble se estableció una serie de elementos propios del lugar. En el pasado, algunos de ellos permitieron su identificación como centro de detención y tortura, hoy, los mismos constituyen unidades generadoras de memoria. Considerando su importancia y reiteración en los testimonios, se eligieron dos :
Las baldosas del interior del inmueble: Este elemento es señalado de manera reiterada por los testimonios de los sobrevivientes.

"Y a través de la cinta adhesiva en los ojos pudo ver las baldosas blanco y negro y un mesón a la entrada donde mujeres jóvenes hacían preguntas de rigor"
El nº 38 (40): Como testimonio de olvido. El intento de ocultar la historia a través del "disfraz" en su denominación.

A través de la recuperación de los dos elementos descritos anteriormente y de la conjugación de distintos soportes de memoria articulados por la arquitectura y el espacio urbano, se propone un recorrido gradual de aproximación y conocimiento de la memoria, que culmina con el develamiento de la identidad física de la casa de Londres 38 como ex centro de detención y tortura, y junto con ello con su historia y la de sus protagonistas. Este proceso se propone mediante tres intervenciones generales:

La colonización del espacio público:

A través del trazado en el pavimento de la calle Londres, desde Alameda hasta el inmueble, y desde éste hasta la calle París, mediante la repetición de placas de mármol blanco y placas de granito negro- en reemplazo de algunos adoquines.

Esta intervención hace alusión a las baldosas blancas y negras ya señaladas, y al mismo tiempo, fuerza a la detención y fijación de la vista hacia el suelo, gesto obligado del detenido a causa de la venda puesta sobre sus ojos.

La designación del lugar:

En la vereda de Londres 38 se dispondrán 94 placas de fierro fundido con los nombres de las personas ejecutadas o detenidas y desaparecidas que pasaron por dicho inmueble, incluyendo la edad y militancia en los casos en que esto último se conozca. Esta información permitirá personificar y reconocer al ser humano detrás de la tragedia.

La denominación del lugar:

Se trata de devolver la identidad de la que alguna vez fue despojada la casa, sin borrar el intento de ocultamiento. Para esto se instalará sobre el número 40 una placa acrílica transparente inscrita con el numero 38 y con una explicación al respecto. Se propone que el restablecimiento del número original -medida acordada por el Consejo de Monumentos-, no implique la supresión del número 40.

El proyecto conmemorativo que se propone, contempla mantener en la fachada ambos números como una forma de poner en evidencia el ocultamiento que se pretendió perpetuar.

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