Un hito más reciente fue la solicitud que el Colectivo Londres 38 presentó al Consejo de Monumentos Nacionales para la declaratoria del lugar como Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, en julio de 2005. El objetivo de este gesto era "hacer ver", marcar, hacer visible en la sociedad y en el espacio público este lugar y la historia asociada, para contribuir a la recuperación de la memoria y junto con ello proteger el lugar de la venta o destrucción, tal como ya había sucedido con otros ex centros de detención y tortura.

Al mismo tiempo, el Colectivo Londres 38 inició las gestiones para construir un memorial o intervención urbana de carácter conmemorativa en la calle Londres. A partir de los requerimientos y definiciones iniciales del Colectivo y de un trabajo conjunto, los arquitectos Macarena Paz Silva Bustón, Fernanda Rojas Vallejos, Heike Höpfner y Pablo Moraga, dieron forma a la obra. En octubre de 2005 se presentó públicamente un primer boceto del proyecto y en noviembre, en una reunión realizada en la Iglesia de San Francisco, se hizo una presentación a los vecinos del barrio Paris-Londres. El 30 de julio de 2008 comenzó la construcción del memorial el cual fue inaugurado en octubre del mismo año.

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Otras líneas de acción que comenzaron en esos años y que han tenido continuidad, fueron el desarrollo de un archivo oral en formato audiovisual que en su fase piloto incluyó 23 testimonios de familiares de las víctimas y de sobrevivientes que permanecieron detenidos en Londres 38; y la creación del sitio web www.londres38.cl, concebido como un medio de difusión y de acceso a diversas fuentes documentales.

También en 2005, otros grupos volvieron a realizar manifestaciones frente a Londres 38. Entre ellos el Colectivo 119 que en el mes de julio había conmemorado los 30 años de la publicación de las listas de los 119, mediante una serie de actividades que incluyó danza, música, video, actos conmemorativos y la instalación de 119 figuras de tamaño real, en la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda.

Intento de remate y "borraduras"

El 23 de febrero 2006, el Colectivo Londres 38, en conjunto con el Colectivo 119, el Codepu y la Coordinadora de ex-prisioneros y ex-prisioneras políticas de Santiago, realizaron un llamado público para impedir la subasta de Londres 38 que el Instituto O'Higginiano pretendía llevar a cabo, y para que el Estado gestionara la recuperación del inmueble. El pretendido remate se suspendió debido a las trabas que su reciente condición de Monumento Histórico imponía y a las movilizaciones efectuadas semanalmente en su frontis por el Colectivo de los 119.

Más de un año después, en agosto de 2007, el inmueble, que desde 1979 había permanecido en poder del Instituto O'Higginiano, fue recuperado por el Estado a través de una permuta gestionada bajo el gobierno de Michelle Bachelet. En diciembre del mismo año, el Instituto O'Higginiano abandonó Londres 38, produciéndose el primer ingreso masivo a la casa.

Los siguientes hitos fueron la realización de un homenaje y ceremonia ecuménica organizada por el Colectivo 119, Familiares y amigos, el 22 de enero de 2008; y la primera apertura del lugar con motivo del Día del Patrimonio Cultural, organizada por el Colectivo Londres 38 en mayo. En esta última ocasión el lugar recibió mil 300 visitantes, siendo uno de los sitios más visitados del sector.

Durante todo el proceso de recuperación, el destino de Londres 38 fue objeto de disputa y controversia. Ésta se agudizó, particularmente, a raíz de la decisión del gobierno, anunciada en agosto de 2007 --después de su recuperación por parte del Estado--, de que el recinto sería destinado al Instituto de los Derechos Humanos, entidad que a esa fecha aún no había sido creada.

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Mediante este gesto del ejecutivo, que desoyó diversas demandas, se verificó lo que fue definido como un intento por llevar a cabo la tercera "borradura" de Londres 38, lo cual motivó una campaña que logró concitar un amplio apoyo de personas y organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos.

Durante meses el lugar permaneció desocupado sin que se adoptara ninguna decisión ni medidas de conservación del lugar, lo que provocó el derrumbe de uno de sus muros a causa de las lluvias. No obstante, se autorizó el uso de la casa en torno a actividades y fechas específicas. De esa manera, se fue instalando una cierta rutina que permitió que el lugar comenzara a ser habitado y utilizado como un espacio de uso público, realizándose actividades culturales y conmemorativas, y reuniones de trabajo relacionadas con el destino y uso del inmueble, formulándose entonces las primeras propuestas de uso del inmueble.

Propuestas de uso

Una de las primeras elaboraciones consideró un conjunto de acciones y una metodología para definir de manera participativa un proyecto integral para la casa. Esta propuesta que fue presentada a las autoridades contemplaba:

  1. Dar un uso público al lugar, instalando sólo una señalética básica de carácter provisorio, que informara a los visitantes sobre la historia asociada al inmueble
  2. Realizar un peritaje (criminalístico, arqueológico y/o antropológico) que permitiera establecer la existencia de huellas de los acontecimientos vividos en su interior, así como producir diverso tipo de registros planimétricos, fotográficos y audiovisuales, utilizables como prueba judicial y como recurso para el conocimiento de la historia asociada al recinto.
  3. No realizar ninguna modificación al lugar hasta que la justicia llevara a cabo todas las acciones anteriormente mencionadas, salvo aquellas medidas necesarias para la adecuada conservación del inmueble.
  4. Impulsar un proceso participativo orientado a formular propuestas de uso, formas de representar y transmitir la historia asociada al lugar. Para ello se realizaron una serie de encuentros de trabajo.
  5. Elaborar un proyecto integral, con base en la sistematización de este trabajo, que considerara la historia y entorno del inmueble, el rol que cumple desde el punto de vista de la memoria urbana y su memoria específica, así como los objetivos más generales relacionados con el rescate, investigación, elaboración y difusión de la memoria histórica asociada a Londres 38.

 

A fin de avanzar en esa dirección, el Colectivo Londres 38 solicitó al gobierno la constitución de una comisión integrada por los organismos públicos responsables y las organizaciones sociales vinculadas con Londres 38. Esta instancia debía: 1) Acordar un plan de trabajo inmediato y una metodología para ejecutarlo; 2) Definir criterios de uso del inmueble y, 3)Proponer vías de financiamiento y medidas a adoptar en el corto plazo

La Mesa de trabajo

El ejecutivo desistió de su decisión inicial de destinar Londres 38 a sede del Instituto de Derechos Humanos y, acogiendo la propuesta señalada, convocó a una mesa de trabajo bipartita que se constituyó el 14 de octubre de 2008, y en la cual participaron los colectivos Londres 38, 119, familiares y amigos; y Memoria 119. En representación del Estado estuvieron presentes varios organismos públicos entre ellos: la Comisión Asesora Presidencial de Derechos Humanos, el Ministerio de Bienes Nacionales, la Intendencia de Santiago, el Programa de DD.HH. del Ministerio del Interior, el Consejo de Monumentos Nacionales, el Museo Histórico Nacional y, en calidad de asesores, dos académicos del Programa Domeyko de la Universidad de Chile. La secretaría ejecutiva de la mesa estuvo a cargo de dos profesionales del Programa de Gobernabilidad de Flacso.

La Mesa funcionó quincenalmente en reuniones plenarias en las que participaron alrededor de 20 personas, y a través de tres subcomisiones: Metodología de trabajo y líneas programáticas, Marco ético, histórico y político, Modelo de gestión y financiamiento. El anteproyecto resultante contempló definiciones y propuestas en estos tres ámbitos y fue hecho público en junio de 2009. Otros textos que dan cuenta de la discusión realizada están disponibles en el archivo digital.

Concesión y financiamiento

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Producto de la labor de la Mesa de trabajo, el Estado asumió el compromiso de proveer financiamiento público permanente para sustentar la gestión de este espacio de memoria, lo que se materializó en la Ley de Presupuesto 2010 en la cual, por primera vez, se asignaron recursos para la habilitación y funcionamiento de un sitio histórico de este tipo. Durante el año 2009, el ejecutivo también acogió la demanda del ex centro de detención Villa Grimaldi que, desde hacía varios años venía demandando que el Estado asumiera su responsabilidad en la mantención del espacio, rescatado de una venta ilícita a comienzos de los años 90.

En el proyecto de presupuesto para el año 2011, el nuevo gobierno de Sebastián Piñera intentó hacer tabla rasa de ese compromiso, negando de facto la continuidad de los actos y decisiones del Estado, en un ámbito relacionado con la propia responsabilidad del Estado en los crímenes y violaciones a los derechos humanos perpetrados por la dictadura. No obstante, la movilización de Londres 38, Villa Grimaldi y la Comisión Ética contra la tortura -que comparecieron ante la comisión mixta del Congreso donde se debatía este proyecto-, la rápida adhesión de casi un millar de personas que rechazaron el fin del financiamiento directo a estos lugares patrimoniales y la acción de los parlamentarios opositores permitieron que los fondos estatales fueran reincorporados.

En cuanto a la solicitud para la concesión de uso del inmueble, ésta fue obtenida por Londres 38 en mayo de 2011, después de cinco años de trabajo para la elaboración de un proyecto y de movilizaciones para la recuperación de la casa por parte del Estado.

Memorial

A través del análisis de testimonios, fotografías y datos sobre el inmueble se estableció una serie de elementos propios del lugar. En el pasado, algunos de ellos permitieron su identificación como centro de detención y tortura, hoy, los mismos constituyen unidades generadoras de memoria. Considerando su importancia y reiteración en los testimonios, se eligieron dos:

  • Las baldosas blancas y negras ubicadas en la entrada del inmueble, elemento señalado de manera reiterada por los testimonios de los sobrevivientes "Y a través de la cinta adhesiva en los ojos pudo ver las baldosas blanco y negro y un mesón a la entrada donde mujeres jóvenes hacían preguntas de rigor"
  • El nº 38 que fue sustituido por el número 40, en un intento de ocultamiento y olvido.

A través de la recuperación de los dos elementos descritos anteriormente y de la conjugación de distintos soportes de memoria articulados por la arquitectura y el espacio urbano, se definió un recorrido que culmina en la casa de Londres 38 y que se verifica mediante tres intervenciones generales:

La colonización del espacio público:
Esta se verifica en el pavimento de la calle Londres, desde Alameda hasta el inmueble, y desde éste hasta la calle París, a través de la inserción de placas de mármol blanco y placas de granito negro, en medio del adoquinado de la calle.

Esta intervención hace alusión a las baldosas blancas y negras ya señaladas, y al mismo tiempo, fuerza a la detención y fijación de la vista hacia el suelo, gesto obligado del detenido a causa de la venda puesta sobre sus ojos. Ver planos del proyecto.

La designación del lugar:
En la vereda frente a Londres 38 se dispusieron 94 placas de fierro fundido grabadas con los nombres de las personas ejecutadas o detenidas y desaparecidas que pasaron por dicho inmueble, incluyendo la edad y militancia en los casos en que esto último se conoce.

La denominación del lugar:
Como una manera de devolver la identidad de la que alguna vez fue despojada la casa, sin borrar el intento de ocultamiento, sobre el número 40 se instalará el número 38 original. El proyecto contempla mantener en la fachada ambos números como una forma de poner en evidencia el ocultamiento que se pretendió perpetuar. La ejecución de esta última intervención aún está pendiente.

Ver el expediente completo del proyecto

La recuperación de Londres 38

La recuperación de Londres 38 fue un largo proceso que comenzó el mismo año 1974 con las primeras denuncias de los sobrevivientes y familiares de los prisioneros. Posteriormente, diversas manifestaciones realizadas en el marco de las luchas por verdad y justicia, a lo largo de los años 80 y 90, continuaron "marcando" el lugar, incluyendo la toma del inmueble por parte de un grupo de jóvenes, algunos de ellos hijos e hijas de víctimas del terrorismo de Estado.

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