Hasta donde se ha podido establecer, 96 de esos prisioneros fueron ejecutados, hechos desaparecer o murieron posteriormente a consecuencia de las torturas. Entre ellos se cuentan 83 hombres y 13 mujeres, dos de las cuales estaban embarazadas (María Cecilia Labrín y Beatriz Elena Díaz Agüero). En cuanto a su militancia, 63 eran miembros del MIR, 17 militaban en el Partido Comunista, 10 pertenecían al Partido Socialista y 6 de ellos carecían de militancia reconocida. En su inmensa mayoría pertenecían a una misma generación: 80 de ellos tenían menos de 30 años, 43 aún no cumplían los 25 y 8 eran menores de 20 años. Las primeras detenciones se produjeron el 16 de octubre de 1973 y la última, el 5 de septiembre de 1974.