La obra de Roser Bru sobre la memoria y su relación con Londres 38

A semanas de la partida física de Roser Bru, recordamos parte de su vida, su compromiso, su trabajo y la cercanía que tuvo con Londres 38 en proyectos y actividades por la memoria y la justicia.

Publicado el 09 de julio de 2021

Por José Ignacio Vásquez*

Roser BruEl pasado 26 de mayo, falleció la artista visual Roser Bru, conocida por su obra y también por una vida marcada por las luchas sociales. En Londres 38, espacio de memorias, lamentamos su partida y recordamos la historia que nos vincula con la artista.

Viera Stein, miembro del directorio de Londres 38 y amiga personal de Roser Bru, comentó cómo la artista se vinculó con este espacio de memorias, "cuando fuimos a proponerle que participe del proyecto el Día del Detenido Desaparecido en el año 2011. Nosotros contactamos a la Roser, por supuesto inmediatamente dijo que sí e hizo un cuadro".

Aquella ocasión fue la primera vez que ella visitó Londres 38, espacio de memorias, durante la conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido, el 30 de agosto. Durante esa jornada, la artista exhibió un grabado que confeccionó sobre José Huenante, joven mapuche detenido y desaparecido por Carabineros en el año 2005.

"Como que estaba contenta, pero no por estar contenta de estar en un lugar tenebroso como Londres 38, sino porque estaba tan feliz, porque así era ella, por estar participando en un proyecto colectivo en ese momento, era algo que le parecía siempre importante… ella leía todo, había conversado con todo el mundo, siempre quería saber todo, entonces estar ahí, en medio de 100 personas apretujadas, ella estaba ahí totalmente fascinada, escuchar lo que estaba pasando, escuchar otras opiniones, de otras gentes, de otras generaciones" expresó Viera Stein.

También otra de las contribuciones de Roser Bru fue cuando retroalimentó el proyecto del memorial en la fachada de Londres 38. Las placas con los nombres y militancias de las personas desaparecidas, inicialmente serían iluminadas, algo a lo que se opuso completamente la artista, porque para ella se banalizaba esta memoria. Viera Stein afirma que Roser Bru "no participó en nada directamente, ni en la elaboración del proyecto, ni en la elaboración del memorial. Pero como ella era una persona de una apertura total y que absolutamente todo le interesaba, era capaz de dar su opinión de la manera menos autoritaria que he conocido nunca".

El lienzo de la vida y obra de Roser Bru

La artista plástica española-chilena, Roser Bru, falleció el 26 de mayo, a sus 98 años. Llegó a Chile cuando era una joven catalana a bordo del buque Winnipeg, junto a más de 2.000 refugiados que escaparon de la dictadura franquista.

Roser Bru nació el 15 de febrero de 1923 en Barcelona. Su padre fue Luis Bru, un político catalán de ideas revolucionarias, y su madre Josepa Llop, era una artista plástica. Un año después de su nacimiento, su familia fue sentenciada al exilio y debieron marchar hacia París, donde vivieron por cuatro años. Tras regresar a España, asistió a la escuela catalana de la Generalitat y su familia residió en Barcelona hasta 1939, año en que terminó la Guerra Civil y comienzo de la dictadura franquista, momento en que nuevamente partieron al exilio, primero a Francia, lugar donde abordaron el barco Winnipeg en agosto.

Tras su desembarco en Chile, la adolescente catalana asistió a cursos libres en la Academia de Bellas Artes de Santiago, donde aprendió técnicas en acuarela, dibujo y pintura. Tenía 20 años cuando nació su primera hija y, desde entonces, los conceptos de la mujer y la vida ocupan un espacio central dentro de su obra. Una década después, integró el reformador Grupo de Estudiantes Plásticos, destacado movimiento que motivó importantes transformaciones en la educación en esta área.

Su obra entrelaza la particular técnica de la artista con la memoria, la biografía y también la historia social. La técnica creativa de Roser Bru, permitió entrelazar distintos formatos artísticos y crear una obra original, que está muy marcada por el contexto sociocultural de aquellos años. Se reconocen dos períodos de su obra, "Materias" y, después, "Desmaterializaciones", relacionada con la muerte y donde están muy presentes las memorias de las luchas por verdad y justicia.

La destacada obra de Roser Bru fue reconocida con distintos premios, entre ellos, el Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2015, a sus 92 años. También dos años seguidos fue galardonada con el Premio Altazor, en 1999 y 2000. Algunas distinciones internacionales fueron la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes de España en 2018; el Premio Club de la Estampa en Buenos Aires, que recibió en 1968; y el premio por Mención en Grabado con motivo de la Bienal Interamericana celebrada en el Distrito Federal de México, otorgado el año 1960.

El legado que deja Roser Bru en las luchas sociales y de memorias

El segundo periodo de la obra de la artista, se denomina "Desmaterializaciones" y comienza en 1973, cuando vivió la instalación de la dictadura civil-militar chilena. Este periodo profundiza en la reflexión sobre el sufrimiento, la pérdida y la muerte, que ya conocía la artista tras su huida de la brutal dictadura española. Los trabajos de este periodo representan la memoria de la desaparición forzada y la violenta represión de la dictadura.

Roser Bru no solo dejó una huella en Londres 38, sino también en otras organizaciones y agrupaciones que denunciaron las violencias de la dictadura. Uno de sus afiches más famosos lo realizó para el Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, titulado "NO a la tortura".

Entre los elementos artísticos que combina Roser Bru, destacan en este periodo, los grabados de fotografías, nombres y números. "La Desaparecida", obra de 1986, exhibe esta particular técnica artística, un retrato de los tantos que realizó sobre poetas, autores, etc.

Su contribución al arte nacional fue recordada tras su fallecimiento, academias como la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y la Escuela de Arte de la Universidad Católica, publicaron mensajes de la comunidad, así como también el Centro Cultural de España quien despidió a la artista con un homenaje dedicado a su vida y su contribución a la creación artística.

Muchas gracias, Roser Bru, por grabar las memorias de las luchas sociales de una época.


*José Ignacio Vásquez es estudiante de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado y practicante del Área Comunicaciones y Prensa de Londres 38, espacio de memorias.

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