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Recinto de torturas "Londres 38" es Monumento Histórico

(Fuente: Clarín)

Publicado el 12 de octubre de 2005

Santiago.- El Ministro de Educación, Sergio Bitar, firmó el decreto que declara Monumento Histórico Nacional al inmueble de la calle Londres 38, que entre abril y noviembre de 1974 fue un centro de detención y torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Hasta ahora se encuentra la sede del Instituto O'Higginiano y fue cambiado por el número 40.

Para el secretario de Estado, quien se encargó de formalizar esta iniciativa, la decisión que ya ha sido aprobada por el Consejo de Monumentos Nacionales representa un hecho emblemático para la promoción de la cultura de los derechos humanos en nuestro país.

En la Ceremonia en la que participaron entre otros, Jorge Flores, un sobreviviente de este centro y el Senador Carlos Ominami, uno de los precursores de esta idea, Bitar explicó algunos antecedentes de esta propiedad.

Según datos de los informes Rettig y Valech, en este lugar fueron ejecutadas alrededor de 94 personas que ingresaron como presos políticos, de ellos 81 eran hombres y 13 mujeres, tres de las cuales estaban embarazadas y en su inmensa mayoría se trataba de jóvenes.

La Casa del Terror
En principio, este recinto albergaba a la dirección comunal del Partido Socialista, pero a partir de abril 1974 al mando de Miguel Krassnof, alias Capitán Miguel o Caballo Loco el centro de detención y tortura iniciaba sus tétricas labores, hasta finalizarlas en noviembre del mismo año.

A este lugar también se le conoció como la casa del terror o la casa de las campanas; esto último porque desde su interior se oían las campanas de la colindante iglesia de San Francisco, a 500 metros de la Moneda.

Según testimonios de sobrevivientes y los reportes de la comisión Valech, allí se enviaban a prisioneros donde al llegar se les fichaba y registraba en el garaje del inmueble y en todo momento se les mantuvo atados de pies y manos, sentados en una silla las 24 horas del día. Cuando salían de esta posición era para ser intensamente torturados en el tercer piso. No recibían alimentación y muy pocas veces recibieron agua para beber.

Un triste y aterrador lugar, que explica una de las detenidas: "Habíamos allí entre 70 y 90 personas, en una habitación infecta, sin aire, sin luz natural, sin alimentación, escuchando día y noche -cuando no nos torturaban a nosotros- como torturaban a las otras personas allí detenidas.

Entre los métodos de tortura más utilizados estaba la aplicación de electricidad en las partes más sensibles y la de presionar al detenido con sus familiares, que los llevaban para propinarles los mismos martirios e incluso vejaciones sexuales.

La poca distancia con del palacio presidencial impiden creer en la versión de los militares y partidarios civiles de la dictadura en cuanto al desconocimiento de los vejámenes que se realizaban allí.

El senador Carlos Ominami, uno de los promotores de esta iniciativa que convirtió a esta casa en Monumento Nacional se refirió a esta amnesia de los ex súbitos de Pinochet: "Londres 38 no es uno más dentro de los recintos detención, este lugar funcionó en pleno centro de Santiago, a menos de 500 metros de La Moneda. De manera que se hace particularmente inverosímil que gente que estuvo en el gobierno durante esa época hoy diga que no tenía idea de lo que allí ocurría".