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Cuestionan nombramiento del general Cheyre en Servel

Agrupaciones de víctimas de la dictadura y abogados de derechos humanos cuestionaron y levantaron una fuerte crítica al nombramiento como jefe del Servicio Electoral (Servel) del general retirado y ex jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre, al que acusan de ser cómplice de crímenes cometidos durante el régimen de Augusto Pinochet.

Publicado el 26 de febrero de 2013
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Cheyre, que fue comandante en jefe del Ejército entre 2002 y 2006, asumió el nuevo cargo tras ser elegido como presidente del Consejo Directivo del Servel por el resto de sus nuevos cuatro integrantes, dos representantes del oficialismo y dos opositores. Todos ellos formaban parte de la propuesta del gobierno de Sebastián Piñera, que fue aprobada el pasado 23 de enero por el Senado con 34 votos a favor y solo dos abstenciones.

Abogados de derechos humanos y las organizaciones de víctimas de la represión apuntaron a los vínculos que tuvo Cheyre en episodios represivos durante la dictadura, así como su conducta de ocultamiento de información durante su carrera militar y, particularmente, cuando fue jefe del Ejército.

El abogado Hugo Gutiérrez, quien además preside la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados,  dijo que "hay testigos en el proceso (de Caravana de la Muerte) que indican que Cheyre fue uno de los oficiales que dieron el tiro de gracia en la cabeza a los 15 asesinados por el escuadrón del general Sergio Arellano", en un regimiento de La Serena el 16 de octubre de 1973, cuando el cuestionado ex militar era teniente en esa repartición del Ejército.

Según el proceso por estos crímenes de la llamada Caravana de la Muerte, en el que Gutiérrez fue abogado querellante, en esa fecha Cheyre era además ayudante del comandante del regimiento "Arica", el coronel Ariosto Lapostol. En esa condición Cheyre acudió el día de las ejecuciones a la redacción del Diario El Día de La Serena para informar que las 15 personas habían sido "ejecutadas por un Tribunal Militar, conforme a lo dispuesto por los Tribunales Militares en tiempo de guerra", añadió el abogado. El expediente de la causa estableció que los 15 prisioneros fueron ajusticiados sin juicio previo. Incluso días antes, algunos de ellos habían sido condenados por un Consejo de Guerra a penas de 541 días, tres y cinco años.

A su vez, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, dijo que mientras estaba en el regimiento de La Serena, Cheyre "fue cómplice en el secuestro" de un niño de dos años al que entregó después en un convento a unas monjas. "Cheyre mintió diciendo que (el niño) era huérfano porque sus padres, el argentino Bernardo Ledjerman y la mexicana María Ávalos, eran terroristas que se autodinamitaron al fracasar su huida a Argentina", aseguró Pizarro.

El proceso judicial del caso del matrimonio Ledjerman estableció que fueron militares del regimiento "Arica" quienes, el 8 de diciembre de 1973, acribillaron a la pareja en campos cercanos a la frontera con Argentina. Por este doble crimen, un tribunal condenó en 2007 a diez años y un día como coautores a tres militares retirados y estimó que Cheyre y el entonces comandante del regimiento, el coronel Lapostol, no participaron en ese crimen. Sin embargo, ninguno de ellos reveló nunca a la justicia cómo murieron los padres del niño y alegaron desconocimiento del caso. Pizarro aseguró además que, según ex prisioneros políticos, el general retirado "participó en allanamientos en La Serena actuando con extrema violencia, como también en sesiones de torturas".

Tanto el fusilamiento de quince personas en el regimiento de La Serena, como el caso del matrimonio Ledjerman, demuestran -según han indicado las organizaciones de derechos humanos- la escasa voluntad que ha tenido Cheyre en contribuir a la verdad y la justicia en estos crímenes. Más aún, por más de dos décadas ocultó la información pese a que como servidor público tenía la obligación por ley de entregar la información ante la comisión de delitos.

Esta nula voluntad de contribuir a la verdad quedó en evidencia también años más tarde.  Hugo Gutiérrez recordó que Cheyre, durante su periodo como comandante en jefe del Ejército, aseguró a los tribunales que esa institución no contaba con listas de agentes de la DINA que varios jueces le solicitaban.

"No obstante, en 2008, siendo comandante en jefe el general Óscar Izurieta (que reemplazó a Cheyre en la jefatura del Ejército), la institución entregó al juez Alejandro Solís una lista con más de mil agentes que habían pertenecido a la DINA", sostuvo Gutiérrez.
En tanto, el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Cinprodh) cuestionó que Cheyre sea un  "un general que hizo gran parte de su carrera militar en el período de la dictadura y que por ello fue un férreo defensor de ella, nos lleva, necesariamente a plantearnos si ello es o no expresión de un profundo y pleno ejercicio democrático coherente con los tiempos que corren.  También es útil plantearse, si fuera positiva la respuesta a esta interrogante, cuáles son los países en el mundo en que un general preside una instancia como esta o cuántos son los países miembros de la OCDE, por ejemplo, en los que el Servicio Electoral lo dirige un general".