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Londres 38 agrega a su memorial nombres de dos detenidos desaparecidos

Con un emotivo acto realizado este martes 8 de octubre, Londres 38, espacio de memorias, reinauguró su Memorial ubicado a lo largo de la calle donde se encuentra este ex centro de represión y exterminio usado por la dictadura cívico militar inmediatamente después del golpe de Estado de 1973.

Publicado el 17 de octubre de 2013

Al Memorial, que ya incluía los nombres de 96 personas que fueron ejecutadas, hechas desaparecer o murieron por consecuencia de las torturas, se agregaron otras dos víctimas. Se trata de Nelsa Gadea Galán, uruguaya, que tenía 29 años de edad al momento de su secuestro en diciembre de 1973; y de Eduardo Fernando Zúñiga Zúñiga, 44 años, obrero comunista, detenido en agosto de1974. Recientes sentencias judiciales confirmaron que ambas personas estuvieron detenidas en Londres 38, cuando la DINA instaló en este lugar el llamado "Cuartel Yucatán" y por donde pasaron como detenidas unas dos mil personas.

Junto a los familiares de Nelsa Gadea y Eduardo Zúñiga, estuvieron presentes en el acto representantes de organizaciones de derechos humanos, sitios de memorias, dirigentes sociales, la Delegación en Chile de la Unión Europea, encabezada por el embajador Rafael Dochao-Moreno, el embajador de Uruguay, Rodolfo Camarosano, y la alcaldesa de Santiago Carolina Tohá.

Erika Hennings, integrante de la mesa de trabajo de Londres 38, espacio de memorias, durante su discurso destacó las biografías militantes de Nelsa Gadea y Eduardo Zúñiga como demostración de que la represión dictatorial quiso exterminar a una generación de luchadores sociales que formaron parte de las primeras redes de resistencia al régimen cívico militar.

Susana Zúñiga pone flores en la placa que recuerda a su padre, Eduardo Zúñiga.

Susana Zúñiga pone flores en la placa que recuerda a su padre, Eduardo Zúñiga.

 "A 40 años, cuando en el Chile actual hay un intento sistemático desde distintas esferas de poder de imponer una mirada conciliadora sobre el Golpe de Estado, la dictadura cívico militar, sus crímenes y su herencia de impunidad, los casos de Nelsa Gadea y Eduardo Zúñiga son los contundentes ejemplos que a Chile le hace falta más verdad y más justicia. Los llamados a la reconciliación y las peticiones de perdón no sirven si no hay verdad y justicia, si los represores no rompen el pacto de silencio, si no hablan los que saben o supieron de los crímenes, si no se abren los archivos ocultos de la represión, si no termina el secreto sobre los testimonios recogidos en los Informes Rettig y Valech, si no se conocen los contenidos de las fichas incautadas en la ex Colonia Dignidad, que también están bajo secreto. Más verdad y más justicia, es la clave", dijo Hennings.

También destacó las movilizaciones actuales en contra de las herencias de la dictadura, entre las que se encuentra la impunidad sobre los crímenes del pasado que ha abierto espacio para la represión, criminalización e incluso nuevos crímenes en el presente que permanecen impunes porque están en la Justicia Militar y han sido cometidos por fuerzas policiales o militares.

Susana Zúñiga, hija de Eduardo Zúñiga, habló del compromiso de su padre con la lucha antidictatorial a través de su militancia, y de la falta de verdad y justicia que la familia ha vivido durante casi cuatro décadas. También con una fuerte crítica a la impunidad de casi 40 años por la desaparición de suhermana, Mela Gadea hizo un llamado a continuar trabajando por más verdad, justicia y memoria para las víctimas del terrorismo de Estado.

En el acto también participaron el Coro de Estudiantes de Artes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, y Pascuala Ilabaca con su banda. Al finalizar el acto, las familias, los embajadores y el público pusieron flores en las nuevas y antiguas placas del Memorial de Londres 38, espacio de memorias.

Durante la conmemoración también se destacó que las obras del Memorial, los traslados de las familias y el propio acto fueron realizados con los aportes de la Unión Europea, la Embajada de Uruguay en Santiago y la Municipalidad de Santiago.

Notas biográficas

Eduardo Fernando Zúñiga Zúñiga tenía 44 años al momento de su detención en La Faena, Peñalolén, donde residía y de la cual era dirigente político y vecinal. Trabajaba como desabollador de autos y era militante del Partico Comunista de Chile, encargado de prensa del Comité Local de Peñalolén.
Fue detenido la mañana del 23 de agosto de 1974 en un allanamiento realizado por efectivos del Ejército, de la Fuerza Aérea, de Carabineros y Policía de Investigaciones, más agentes DINA. En esta operación represiva fueron detenidos otros pobladores y militantes comunistas de Peñalolén, quienes fueron llevados a un recinto militar y luego derivados a centros secretos de la DINA, desde donde muchos, como Eduardo, desaparecieron.
Según indica la Comisión de Verdad y Reconciliación, Eduardo Zúñiga fue sometido a desaparición forzada por parte de agentes del Estado. De acuerdo a fallos judiciales  recientes se ha confirmado que, luego de ser detenido,  Eduardo Zúñiga fue conducido a Londres 38.

Nelsa Zulema Gadea Galán, uruguaya, tenía 29 años al momento de su detención. Tuvo una militancia activa en la agrupación de estudiantes secundarios Vanguardia Estudiantil. Ya como  estudiante universitaria se trasladó a Montevideo donde conoció a Enrique Dubra, estudiante de arquitectura, quien sería su esposo y compañero de militancia en el  Partido Obrero Revolucionario (POR). En 1971 ambos viajan Chile, para trabajar en la Corporación para la Vivienda, del Ministerio de Obras Públicas. En este período, Nelsa se integra al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR.
En los meses anteriores al Golpe de Estado, el compañero de Nelsa viajó a Europa. Una vez instalada la dictadura, Nelsa decide quedarse en Chile, pese a la persecución que vivían los extranjeros. El 19 de diciembre de 1973 fue detenida por militares en su lugar de trabajo y dos días más tarde fue allanado su domicilio ubicado en la Villa Frei, comuna de Ñuñoa.
Luego de muchas acciones judiciales, el Estado de Chile consignó a través de la Comisión de Verdad y Reconciliación que Nelsa Gadea fue sometida a desaparición forzada. De acuerdo a fallos judiciales recientes se ha comprobado que luego de ser detenida  Nelsa Gadea fue conducida al cuartel mantenido por la DINA ubicado en Londres 38. Desde este lugar es llevada a Tejas Verdes, de donde se pierde su rastro.
 

 

Discurso de Erika Hennings en representación de la Mesa de Londres 38, espacio de memorias, en el acto de inauguración del Memorial


Martes 8 de octubre de 2013

Nelsa Zulema Gadea Galán, 29 años, POR de Uruguay, MIR Chile. Eduardo Fernando Zúñiga Zúñiga, 44 años, Partido Comunista. Esa es la información básica de dos personas, detenidas desaparecidas que se agregan al Memorial de Londres 38 espacio de memorias.

La edad y la militancia dan cuenta de cómo el Terrorismo de Estado quiso aniquilar a una generación de revolucionarios y luchadores sociales, portadora de un proyecto de ransformaciones profundas. Ambos, como las 96 personas que están en este Memorial, formaron parte de la primera resistencia a la dictadura cívico militar.

A 40 años, cuando en el Chile actual hay un intento sistemático desde distintas esferas de poder de imponer una mirada conciliadora sobre el Golpe de Estado, la dictadura cívico militar, sus crímenes y su herencia de impunidad, los casos de Nelsa Gadea y Eduardo Zúñiga son los contundentes ejemplos que a Chile le hace falta más verdad y más justicia. Los llamados a la reconciliación y las peticiones de perdón no sirven si no hay verdad y justicia, si los represores no rompen el pacto de silencio, si no hablan los que saben o supieron de los crímenes, si no se abren los archivos ocultos de la represión, si no termina el secreto sobre los testimonios recogidos en los Informes Rettig y Valech, si no se conocen los contenidos de las fichas incautadas en la ex Colonia Dignidad, que también están bajo secreto. Más verdad y más justicia, es la clave.

Esta demanda se ha hecho más fuerte con las luchas y movilizaciones de los últimos años emprendidas por los estudiantes, los jóvenes y los sectores movilizados del pueblo. Porque estas luchas son contra las herencias de la dictadura cívico militar, contra su modelo institucional y político, contra el modelo económico que cercena los derechos laborales y también contra la represión y la criminalización de las luchas sociales.

"Nunca más" repiten en el Chile actual. ¿Nunca más a qué?, ¿a la tortura?, ¿a la desaparición forzada? ¿a los asesinatos? La madrugada del 10 de marzo de 2010 Concepción estaba bajo toque de queda y control militar. Una patrulla de Infantes de Marina detuvo al cartonero David Riquelme y lo asesinó a golpes; su cuerpo fue arrojado a un terreno baldío. Ninguno de los involucrados en el crimen está preso. La madrugada del 5 de septiembre de 2005, una patrulla de carabineros detuvo e hizo desaparecer al joven de 16 años José Huenante; ninguno de los inculpados está preso.

La noche del 25 de agosto de 2011 en Santiago, una patrulla policial asesinó a balazos al joven de 16 años Manuel Gutiérrez; los responsables están libres. Son crímenes radicados en la
Justicia Militar y están impunes. Nadie dijo Nunca más. Tampoco nadie lo dijo cuando las balas policiales dieron muerte a los líderes mapuche Álex Lemún, Matías Catrileo y muchos otros.
Londres 38, espacio de memorias, denuncia estos crímenes porque hay una línea de continuidad entre la impunidad heredada de la dictadura con la que se vive en el Chile de hoy. Pero también hay una línea de continuidad en las luchas populares de las que estas 98 personas que están en este Memorial fueron parte. Por eso Londres 38, espacio de memorias, hoy impulsa, trabaja participativamente y apoya las luchas de los actuales sectores y colectivos movilizados.

Es la misma movilización por transformaciones profundas que permitan una mejor vida, para un Chile democrático, para un Chile con más igualdad, más solidario y más justo.Movilización y participación, son los ejes que atraviesan las actividades y acciones de este espacio de memorias. Así lo hicimos con nuestra campaña 40 Años de Luchas y Resistencia. Seis meses
antes invitamos a más 50 organizaciones sociales y colectivos a crear en conjunto una agenda de trabajo. De esa iniciativa salieron las Brigadas de Propaganda integradas por más 120 jóvenes que pusieron sus afiches en las calles de Santiago. El trabajo conjunto permitió que en las cercanías de La Moneda quedaran estampadas las sombras de los aviones que bombardearon el palacio presidencial, como símbolo de las sombras dictatoriales que aún permanecen.

El trabajo conjunto nos permitió desarrollar la idea de "Los puentes de la memorias" que tanto molestaron por sus emplazamientos sobre dónde están los detenidos desaparecidos.
De noche y con violencia los lienzos de "Los Puentes de la Memoria" fueron arrancados y la mayoría destruida por fuerzas de Carabineros. Hemos recurrido a los tribunales junto al Instituto
Nacional de Derechos Humanos porque estimamos que fueron vulnerados derechos ciudadanos importantes, más allá del valor de la obra destruida. Derechos ciudadanos como el de la libertad de expresión avasallados por las autoridades civiles y policiales; de eso se trata nuestra lucha ante tribunales, de no permitir que sea "natural" o "normal" el atropello a los derechos.

En esa pelea seguiremos. Nuestras luchas de hoy son las luchas de nuestros compañeros y compañeras de ayer. Nuestro mejor homenaje a estas 98 personas es seguir luchando por más derechos, por el Chile que todos queremos.

  

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