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Una oleada de tomas y desalojos marcan lucha estudiantil

Los estudiantes chilenos están de nuevo en una ofensiva contra el gobierno de Sebastián Piñera con tomas de establecimientos educacionales y movilizaciones, a raíz de la insatisfactoria respuesta de las autoridades frente a las demandas que mantienen los alumnos desde 2011.

Publicado el 17 de agosto de 2012
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"El gobierno ha tenido oídos sordos planteando tímidas aspirinas que en lugar de hacerse cargo del problema central, lo eluden" dijo la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que el fin de semana pasado se reunió en la comunidad mapuche de Ercilla, en la Araucanía.

La entidad aseguró que los estudiantes universitarios continuarán movilizados mientras la discusión en educación siga "entrampada".

La decisión es compartida por los estudiantes secundarios, quienes han liderado continuas movilizaciones y tomas de una decena de colegios en Santiago.

Las ocupaciones han sido fustigadas por las autoridades, principalmente por el alcalde capitalino que ha amenazado con quitar las becas de alimentación a los estudiantes y ha ordenado los desalojos de los establecimientos educacionales con la fuerza policial.

El gobierno, en tanto, a través de los ministerios del Interior y Educación ha ordenado que efectivos de Carabineros desplacen fuerzas para vigilar los colegios y evitar que sean ocupados por los estudiantes.

Desalojos y represión

Sólo el jueves pasado un total de 139 personas fueron detenidas en Santiago por la policía, que irrumpió en varios liceos que los alumnos mantenían ocupados desde la semana anterior en demanda de mejoras en la educación.

El desalojo de los liceos "Barros Borgoño", "Darío Salas", "Miguel de Cervantes" y "Confederación Suiza", ubicados en el centro de Santiago, se realizó por orden del alcalde, Pablo Zalaquett, después que los estudiantes rechazaran una propuesta que les permitía seguir movilizados pero con clases.

Efectivos de los carabineros irrumpieron pasadas las 05.00 de la madrugada en dos liceos, con apoyo de camiones de agua y gases lacrimógenos y detuvieron a 41 estudiantes en el "Darío Salas" y a 38 en el "Miguel de Cervantes". Más tarde fue desalojado el liceo "Confederación Suiza" y la cantidad de detenidos se elevó a 139, de los que 132 son alumnos y los otros son tres hombres y cuatro mujeres arrestados en las inmediaciones de los establecimientos, informó el coronel Víctor Tapia, jefe de la Prefectura Central de Carabineros.

Tras los desalojos, las organizaciones de secundarios convocaron a un "velorio por la educación", para las 21.00 horas del viernes 17 de agosto, en la Plaza de Armas de Santiago

Los estudiantes chilenos abogan desde el año pasado por una educación pública, gratuita y administrada en el nivel básico y secundario por el gobierno central y no por los municipios, como ocurre en la actualidad.

A nivel universitario, buscan el fin del lucro existente en muchos centros privados y de los altos costos de las carreras, que deben solventar con créditos del sistema financiero.

El gobierno ha respondido con ofertas de créditos más baratos, más becas y una reforma tributaria que se discute en el Congreso, que busca recaudar hasta 1.000 millones de dólares para la Educación, pero se niega a los cambios estructurales del sistema que exigen los estudiantes.

En ese marco, las organizaciones de estudiantes secundarios convocaron a un paro nacional el próximo 23 de agosto y los universitarios para el día 28, convocatoria a la que se ha unido el Colegio de Profesores.